miércoles, 24 de febrero de 2016

El barco: - Fuera de este mundo

Penúltimo episodio de El barco. Pedazo de episodio, a pesar de que la situación central recuerda a la serie anterior de los creadores, Los hombres de Paco. ¿Eso qué quiere decir? Temblemos. Escondámonos debajo de las sábanas como los chicos de la primera generación de Skins porque a este gente no le tiembla el pulso y yo los temo más que a un nublado y un examen de matemáticas juntos. Pero, bueno, el deber es el deber, así que vamos con la crónica y, como siempre, por tramas. Empiezo con la trama más descacharrante del episodio porque, de verdad, yo no sé qué ha desayunado Palomares que ha estado sembrado. Tras lo sucedido el día anterior, ¿qué creéis que ha pasado? ¿Qué en la isla están preocupados por Piti y planeando la manera de ayudarle? Sería lo normal, lo humano, pero estos se dedican a tomar el sol, esperando al Estrella. Con un par, oye, ¡encima que Piti se sacrifica por vosotros y se supone que es vuestro amigo, panda de desagradecidos! ¬¬U Bueno, tras que veamos que Valeria y Julia deciden buscar un nombre para bautizar la isla, el Estrella llega y tenemos celebración y reencuentro feliz. Destacar ese súper reencuentro entre el matrimonio tan romántico donde se dicen cosas como "estás más calvo" y "tú más gordo". Muy a su estilo ^^ El problema es que toca contarse las cosas malas como la desaparición de Ulises y que la isla es una trampa... Y, encima, el avión vuelve a aparecer y deja caer una caja. 

El Capitán, entonces, se pone en plan líder y traza un plan: primero buscará a Ainhoa, pero después irá con Gamboa a salvar a Max y Piti porque no va a dejar a nadie atrás. ¡Hombre! ¡Menos mal! Alguien que se preocupa por los demás. El Tito dice que, vale, que le acompaña, pero que los demás se largan y su marido aclara que no está por la labor, es la única tierra que queda y van a luchar por ella. El Tito tarda cero coma en acceder y, entonces, Ramiro le dice que, mientras tanto, ellos buscarán la caja porque tiene respuestas. Al Capitán no le hace gracia, pero les deja marchar. Por lo tanto, Palomares, Ramiro y Cho parten en busca de la caja perdida (tatarata... vale, en mi cabeza suena la música de Indiana Jones... Eh... como que continúo). Cuando tienen que hablar de separarse o no, Ramiro le pide a Cho que deje de fingir y que tanto él como Palomares lo saben. OMG. ¿Sabéis qué quiere decir esto? Resulta que los dos le han oído hablar con Vilma. RamiWatson le dice que no se preocupe, que está entre amigos y que él sabe lo que es vivir con un secreto... Y, entonces, PaloSherlock le dice que por qué no lo cuenta, que él lo sabe. Si es que al cura-detective no se le escapa una. PaloSherlock empieza a divagar sobre que está enamorado y todos se dan cuenta, hasta Cho... que no quiere opinar, aunque notarse, se nota. PaloSherlock señala que RamiWatson nunca se ha fijado en ninguna chica porque, ojo, está enamorado de Rodolfo. 


RamiWatson está muy ofendido, incluso reconoce que estuvo enamorado de Estela, algo que PaloSherlock no se trata. También les recuerda a Pilar y Cho tiene un señor puntazo cuando suelta "¿pero Pilar existe?", . RamiWatson se defiende diciendo que no se iba a meter en medio por Rodolfo, por lo que el páter dice algo en plan "todo lleva a Gamboa" y, claro, RamiWatson se china y se zurran... y entonces Cho ve la caja. Al abrirla descubren que no es el baúl de los recuerdos de Karina, aunque suena la musiquita típica de joyero de niña. RamiWatson se da cuenta de que todas las cosas parecen traídas para ellos: puros para El Tito, un osito para Valeria, ropa de bebé... PaloSherlock hace la coña de que un camisón es para RamiWatson... En serio, ¿qué le han dado hoy? Está desatado. También encuentran armas, así que se les corta el rollo, cuando llega Cho con un paracaídas en las manos, lo que significa que hay un paracaidista. Entonces oyen un ruido, pero no problema, que PaloSherlock dice, así, como muy emocionado "Ulises"... Vale, quizás si hay un problema, que yo estaba muy contenta sin tener que verle, xD. Sigo con la otra trama de la isla, esa que me tiene aterrada. A todo esto, en el campamento, hemos dejado al Capi dispuesto a buscar a su hija, antes de ir a por los otros dos. Vale, pues aparecen Las supremas del Estrella diciendo que ellas van. Me hace gracia que Salodriel y Vilma se hagan las dignas, cuando han tenido tiempo de ir en busca de Ainhoa o de preocuparse por otros como Piti, pero se han quedado tiradas en la playa. Serán oportunistas, las tías. - 


Por cierto, mientras tanto, el pobre Piti sigue con Los chunguitos y descubre lo que tanto nos corroía: llevan máscaras para limpiar sus pulmones por culpa de Roberto. Ahora me lo imagino fumando en la cara de todos estos en plan malvado, xD. Bueno, en ese momento, además, llama Alexander para comunicarles que él irá en persona al Estrella a por la carpeta y que vigilen a los que han desembarcado. Al mismo tiempo, en la casa, parece que los guionistas no se han puesto muy de acuerdo con el tiempo que ha pasado o a Ainhoa le ha picado la mosca tse-tse porque se despierta en el sofá del episodio anterior y escucha unos ruidos, así que se pone tensa. 

Agarra la pistola al comprobar que alguien se acerca, le va a disparar... Pero es Max, que se pega un susto del quince y eso que trae desayuno y la ropa limpia. Hay que admitir que Ainhoa es de lo más agradecida. Están en pleno momento mono, cuando llega la chupipandi y El Capitán se queda ojiplático cuando ve a su nena con la camisa de Max. Vilma también repara en la complicidad de ambos, así que se pone en plan maruja, mientras Salodriel nota que se mueve su bebé y así se lo comunica al Tito, que se queda un poco flipado. De repente, Max se da cuenta de que Piti ha encendido su walkie y escuchan como, de forma disimulada, les dice que Los chunguitos van ahí dispuestos a atacar. En serio, casi todos pasando de él y encima el pobre Piti avisándoles. Estoy muy ofendida, que conste. Macho, Piti se merecía que trajeran al equipo de Sin rastro. Bueno, los intentos de Piti por evitar el ir a la casa quedan en agua de borrajas, aunque a cambio le dan un chicle.

Salodriel se pone un poco histérica porque no entiende nada, El Tito se quiere ir y El Capi dice que si huyen se encontrarán a medio camino, que lo que buscan es la carpeta y que deben resistir en la caseta. Max, entonces, les enseña el alijo de armamento que hay escondido... Y me sorprende que nadie haga preguntas al respecto. O sea, si hubiera sacado Coca-Colas habría sido razonable, pero armas a mansalva pues es raro, ¿no? Además, vía walkie, le piden ayuda a Gamboa que les da indicaciones para que aguanten hasta que pueda ir a salvarlos.

Mientras preparan todos, El Capi se pone en plan intercambio psíquico con su marido porque le preocupa que su hija vuelva a pasarlo mal por amor, ya que cree que está con Max. El Tito le dice que haga lo que crea conveniente porque no se equivocará. Al otro lado, Ainhoa está haciendo lo mismo con Vilma, ya que Max le gusta mucho, pero sigue pensando en Ulises. A ver, Ainhoa, yo te ayudo: Max bueno, Tonteo caca. Venga, repite conmigo.

El Capi, encima, va a hablar con Max en plan padre, vamos, que le dice que no quiere que sufra, algo que Max entiende. Dice que su madre hacía lo mismo y que viene con el manual de padre. Ainhoa, por su parte, dice que quiere intentarlo con Max, pero que se siente culpable por Tonteo... Y a Vilma no se le ocurre otra cosa que comparar a éste último con un brazo amputado...  ¡Vilma! Jajaja, qué brutal, qué risas me he echado yo solita, jajaja. Acaba diciendo que, quizás, le puede crecer de nuevo, como a las lagartijas el rabo (decía de Palomares, pero esta también qué habrá desayunado, dios,) y Ainhoa y Max se miran con musiquita.


Tras tener otra escena con Salodriel sobre que el niño se mueve, El Tito le cuenta a Julia que no lo nota y, claro, como que está flipando. Ella le dice que, como mujer, cree que el momento en que dos personas notan a su hijo, es cuando son conscientes de que van a ser los padres. A todo esto, Salodriel está en plan Billy el niño disparando a latas... Eso, malgastemos munición, total, no os va a hacer falta... Ups... Y encima Los chunguitos se enteran de que Piti no es Gamboa y de que El Capi tiene la carpeta roja... Y ellos pegando tiros a latas, claro... Menudo epic fácil. Julia va a resguardarse con Valeria en una bañera e intenta que todo parezca un juego, pero la niña le deja muy claro que sabe qué está pasando. También le dice que no tiene miedo porque Julia está ahí y siempre cuida de ella y que ahora va a ser ella la que cuide de Julia. La doctora se nos emociona, que no me extraña con semejante percal. Max está pensando en hacer un comunicado oficial, en plan prensa rosa, para aclarar que no se ha tirado a Ainhoa, cuando ésta se sincera: no sabe si hay algo entre ellos. Max, entonces, le hace una pedazo de declaración. Que sí, que diréis que no pega, pero, bah, y lo remona que es y lo que yo quiero que se líen... Y en ese momento La chunguita gabacha nos corta el rollo porque les dice que tienen tres segundos para salir con la carpeta, cosa que al final no pasa, por lo que avemus tiroteo. - 

Tras la mascletá, parece que todos están bien. Nótese lo preocupado que está el Tito por su marido, que va a ver a su mujer e hija pequeña. La primera tiene sangre en la camiseta... pero no es de ella, sino de Valeria. WTF? Mis candidatos a terminar cual colador eran Julia o El Tito, no Valeria, que los niños suelen ser inmunes en las series. No sé si sentirme impresionada o echarme a temblar, ay, que a estos no les tiembla la mano, que mataron a medio reparto en Los hombres de Paco. Encima, la niña le dice a Julia, mientras intenta atenderla, que la isla se debe llamar "Julia" porque es el nombre más bonito... La niña se lleva a la doctora por delante, ¿eh? Para que quede más o menos ordenado, sigo con lo que ha ocurrido en el Estrella Polar, exactamente con Gamboa. El Estrella ha llegado a tierra, ¿y está todo el mundo contento? Pues no, porque Rodolfo está pensando en su hija, así que no está muy de humor. Estela, que llevaba varios episodios sin hacer nada, decide recuperar el tiempo perdido enseñándole un bikini, mientras hace planes para cuando estén en la isla. 

Rodolfo le dice que la quiere a su manera (en labios de otra persona, eso sonaría fatal, pero en los de Rodolfo queda hasta bonito, oye) y que no van a ir a la isla porque Alexander viene a buscar a Estela. Acojone de ésta, bastante justificado, porque menudo padre que tiene. Estela se nos viste de Marisol para recibir a su padre y Rodolfo le promete que no dejará que nada le pase, aunque ella dice que lo que le preocupa es que le pase algo a él. Es entonces cuando El Capi le pide ayuda y El chungazo supremo (alias el padre de Estela) le dice que no va a poder ir y, además, ordena que se encierre a los demás en la bodega... Todo eso mientras bebe café. ¡Café! No Coca-Cola como el resto. En serio, este hombre no es de fiar. - 


Alexander les aclara que empezó a trabajar a los siete años y que ha terminado con los siete últimos barcos que quedan en el mundo, una hija que no le quiere (quizás debería preguntarse por qué) y un amigo que le ha traicionado. Vale... Por eso tampoco es de fiar. El chunguito gafapasta pregunta por la carpeta roja y, en respuesta, Rodolfo lo hace por su hija... que aparece en el Estrella. ¡Ostras, eso no lo esperaba! Rodolfo le dice que la carpeta la tiene El Capi y es entonces cuando Los chunguitos se enteran de que Piti no es Gamboa, porque el mamón del Chunguito gafapasta lo delata y, de paso, les pide que consigan la carpeta. Entonces van a entregarle a Rodolfo a su hija... Pero ésta cree que su padre es El chunguito supremo. Joder, qué hijo de puta, se puede ser cruel y luego esto. Que ha conseguido que sienta lástima de Rodolfo, ¡de Rodolfo! Lo peor del caso es que, encima, El chunguito supremo lo explica como si le hiciera un favor... Y entonces llama El Capi para contarle lo de Valeria, que parece que le afecta. También le dice que si cree que entregándola, los van a salvar, que lo haga, pero que no se arrepienta. El Capitán (tras una escena ñoña sin venir a cuento de Salodriel y El Tito donde éste ha escuchado a su hijo) decide salir con la carpeta roja. Todos Los chunguitos le miran y El Capitán se casca un pedazo de monólogo... que a los malos se la suda, a ver si me entendéis, pero, claro, entonces El Capitán le echa un par de huevos y quema la dichosa carpeta. ¡Olé, con un par, Capi! Y, bueno, a Los chunguitos les va a dar un chungo al verlo y Alexander los saca del Proyecto, aunque Estela le pide que los salve. Total, que los corren a tiros de nuevo, El Capitán va al dormitorio donde tienen a Valeria y al notar la cama, ¿parece que tiene una idea? Es que me da esa sensación, pero tampoco es que esté muy segura... Lo peor es que, entonces, le ponen una máscara chunguita al pobre Piti y le dejan muy claro que tiene que dirigirse a la casa, apuntando con un arma y sin quitársela, para que le disparen los suyos, o lo hacen ellos. OMG, mi pobre Piti, si es que siempre le toca bailar con la más fea... menos en el episodio del baile, que lo hace con Vilma... Em, corramos un tupido velo. Piti se va acercando lentamente y Max se acojona porque, claro, si un soldado entra en la casa, están perdidos. El Tito se reúne con él para cubrirle, mientras Max se dispone a disparar. Menos mal que estoy convencida de que Piti se va a salvar usando el chicle que le han dado, que si no estaría atacada. Ay, mi Piti. -


Para acabar, Rodolfo intenta llegar a un acuerdo con El chunguito supremo, pero éste dice que tiene todo lo que queda en el mundo y que con lo único que podrían hacer un trato ha desaparecido: la carpeta roja. Rodolfo le dice que el contenido está en la cabeza de Roberto. Alexander casi se despiporra diciendo que Roberto ahora es un idiota, no existe, pero Rodolfo se tira el farol de los faroles y le dice que Roberto ha estado fingiendo durante años y que ellos tienen algo que sí le importa: la vida de sus amigos. Si se detienen, él les entrega a Roberto Schneider. OMG. Para acabar, me he reservado la parte de Burbuja,  La cuestión es que el Capi le cede el título momentáneamente a Burbuja, con cesión de gorra incluida y Ricardo todo majo diciendo que confía en él y eso vale más que nada. Entonces, en el agua, vemos que un buzo emerge. ¡Oh, no! Dentro del barco, Burbuja descubre un rastro de huellas, así que las sigue... ¡Y el buzo lo secuestra! ¡Preocupación! O no, porque, oh sorpresa, es Marimar que cree que se ha reencontrado con Roberto... Pero no, así que la pobre se queda un poco impactada y encima Burbuja se pone triste y, en cuanto ella insiste en que la conoce, sale corriendo. Ainss, mi patata T0T Encima, en ese preciso momento, Ventura pasaba por ahí y lo ve todo, así que descubre que Marimar no estaba en el barco. 

Después, va en busca de Burbuja y le dice que ha estado feo lo que ha hecho. Burbuja le explica que en el edificio había una chica que huyó por la burbuja y que, en esa ocasión, ha sido él quien ha huido primero. Ventura señala que, vale, no es el novio que ella tuvo y Burbuja comenta que él es tonto y que nadie quiere ser novia de un tonto. Ventura comenta que la gente debería estar con personas que les quieran y que, si Marimar le quiere, no debería dejar que se vaya, así que le da dos opciones: romper las fotos o hablar con ella. Ainss, qué adorables estos dos. En serio, son súper bonitos. ¿Por qué diantres Ventura no ha aparecido antes, eh? Al final, Burbuja habla a solas con Marimar y le dice que ya no hace tesis ni esas cosas, que le gusta jugar a los piratas y limpiar pescado y que ya no es normal, aunque tiene amigos y se divierte y El Capi confía en él. La cara de Marimar es un poema, que no me extraña. Burbuja le dice que no es Roberto y que es mejor que no sean novios, por lo que Marimar lo llama "Burbuja" y que tiene razón: Roberto ya no está, ella ya no tiene novio, pero que si lo ve algún día que le dé las gracias por salvarle y hacerle creer que era un miserable. Vale, ¿y cómo ha descubierto la verdad? Yo tengo el pálpito que Max tiene algo que ver. Bueno, Marimar también dice que aunque no es novia de Roberto, puede ser amiga de Burbuja y a él le parece bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario